lunes, octubre 23, 2006


8.1
Las metáforas que vivimos
Lakoff, George and Jhonson, Mark

En esta sesión hablamos sobre el uso metafórico del lenguaje, pero no sólo a nivel literario, sino en nuestro actuar diario. Algunos de los puntos que se tocaron en esta lectura fueron los siguientes:

Los conceptos por los que vivimos

Por muchos es visto como una característica del lenguaje más que un pensamiento o alguna acción. Sin embargo para los autores, la metáfora está presente en nuestras vidas, pues mencionan que en nuestra propia forma de actuar y pensar es principalmente de naturaleza metafórica.

Para dar muestra de ello, se da ejemplo del uso metafórico de: Argumento es guerra. En esta comparación la connotación es principalmente de una postura de ataque y defensa de argumentos; del uso de estrategias, objetivos; de un ganador y un perdedor.

Al respecto, Mark y George dicen “La esencia de la metáfora es entender y experimentar un tipo de cosa a modo de otra.” Con ello, la formulación del concepto, actividad y lenguaje es definida y estructurada metafóricamente.

La sistematización de conceptos metafóricos

El lenguaje que utilizamos al hablar de conceptos sigue ciertos patrones sistemáticos que dan muestra de la naturaleza metafórica de nuestras actividades. Para ejemplificar esto, se puede referir a la palabra el tiempo es dinero de las siguientes formas: indica que alguien nos hace perder el tiempo, que por algún invento se va ahorra tiempo, que se ha invertido mucho tiempo en alguien, que se debe administrar el tiempo, etc. En todos ellos, la aplicación de tiempo es de uso metafórico, incluso para expresar nuestra actividades y muchas veces siendo la forma en que formulamos las ideas. Utilizamos nuestras experiencias económicas para conceptualizar el tiempo, y en muchas ocasiones esto depende de cada cultura.

Sistematización metafórica: destacar y ocultar

Al comprender aspectos del concepto a manera de otro, implica el ocultar aspectos de nuestra experiencia. Para ello, los autores citan a Michael Reddy, quien lo nombra “Conductos de la metáfora”. Para Reddy, nuestro lenguaje está estructurado siguiendo una metáfora compleja: 1) las ideas o significados son objetos, 2) las expresiones lingüísticas son contenedores, 3) la comunicación es el enviar. Algunas expresiones que ejemplifican lo anterior son: “Es difícil llegar a la idea a través de él, te di una idea, es difícil poner la idea en palabras, las palabras llevan un significado, tus palabras son huecas, etc.”
Al mencionar que las expresiones lingüísticas son contenedores para los significados, el conducto de la metáfora exige que las palabras y las oraciones tengan significado en si mismos, independientemente del contexto o del autor. Pero existen situaciones donde las oraciones no tienen un sentido hasta que estamos inmersos en el contexto, dónde las oraciones pueden tener diferentes significados para diferentes personas. Las estructuraciones metafóricas son parciales y no totales, pues de lo contrario no podrían ser comprendidas, es decir, son figurativas.


Metáforas de orientación

Existen otro tipo de metáforas donde se organiza todo un sistema de conceptos con respecto a otro, teniendo funciones como en nuestro ambientes físico. Mark y George ejemplifican con comparaciones tales como: “felicidad es arriba, tristeza es abajo; Salud y vida son arriba, enfermedad y muerte son abajo; bueno es arriba, malo es abajo, entre otros.” Sin embargo, las metáfora espaciales están sujetas a las experiencias y coherencias culturales y físicas de su contexto, a la relatividad de la situación a la que está sujeta. Con esto se concluye que para entender una metáfora debe estar presente una base experimental.

La metáfora y la coherencia cultural

En este capítulo, los autores mencionan que las estructuras metafóricas son coherentes respecto a los conceptos fundamentales de la cultura, es decir, a valores culturales ya establecidos. Sin embargo, existen casos donde a los valores se les da una coherencia personal o grupal, dónde existen prioridades que definen lo correcto o incorrecto para ellos.

OP. Al respecto de la lectura, he asumido una posición crítica de ella, y estoy de acuerdo con la comparación que realizan los autores respecto a la presencia de la metáfora en nuestros pensamientos y formas de actuar en la sociedad. Existen metáforas ya aceptadas por nuestra cultura, por decirlo así, más sin embargo, opino que la construcción de las ideas es más un valor individual que se acopla al contexto y a la situación para la cual va a ser requerida la construcción lingüística. No en todos los casos su puede utilizar cierto nivel de construcción metafórica, ya que en ciertas áreas, el uso del lenguaje requiere un nivel de conocimiento con respecto a las reglas y organización lingüística aprobadas.

Resulta muy interesante el hacer referencia a la metáfora cuando actuamos físicamente o nos expresamos mediante gesticulaciones; el nivel metafórico no se limita solamente a la lingüística, como mencionan ellos, sino que está presente en nuestro actuar diario. Ya hablando de su uso a nivel del diseño, considero su aplicación como fundamental para la realización de textos visuales que hagan inferencia a ideas que activen la participación del lector para interpretar nuestro mensaje. Es importante saber, antes de realizar un diseño, cuál es el concepto metafórico que utiliza el o los usuarios para así tener una competencia equitativa del texto visual y de su posible interpretación.

Links...
Lakoff, George y Johnson, Mark. Metaphors we live by. The University of Chicago, 1980.

domingo, octubre 15, 2006

7.1 Un acercamiento semiótico a la comunicación del diseño
Hanno H. J. Ehses

Comenzaremos esta sesión haciendo referencia a la exposición impartida por mi compañero Edgar dónde se tocaron algunos de los siguientes puntos acerca de la lectura:

COMUNICACIÓN, SIGNO Y DISEÑO

Hanno Ehses hace referencia a que la comunicación es descrita como objeto de transporte de información entre personas, la cual, informa, notifica y aclara. Y para que ello sea efectivo, los individuos deben compartir un repertorio de signos en común, un sistema de signos sociales específico.

También describe el campo de trabajo del diseñador es descrito como el de transformador, el cual, no sólo transforma de los signos, sino que los refuerza en el mensaje.

SEMIÓTICA

La comunicación entre dos o más personas constituye siempre una situación de signos, y la base de esta esta formada por un lado en el signo mismo y por el otro lado por un transporte del signo.

Para Peirce la definición de signo es una relación triple donde existen tres variable: intérprete, mediador y objeto.

Morris crea tres componente básicos del signo:

Sintáctico: Problemas de representación (mediador). Corresponde a la proceso de realización o producción del signo. ¿Cómo está hecho el diseño?

Para Peirce en esta área existe una clasificación sintáctica de los signos como Cualisignos, Sinsignos y Legisignos.
  • Cualisignos: La cualidad material, la apariencia perceptible del signo.
  • Sinsigno: Es un signo perceptible definido bajo el tiempo y el espacio.
  • Legisigno: Representa un signo que aparece igual en diferentes representaciones de acuerdo a ciertas reglas.
Los signos que cambian con el tiempo son llamados signos dinámicos. Los que dependen del espacio y que no cambian en el tiempo son estáticos. El diseño trabaja principalmente con estos últimos.

Semántico: Trata la relación entre el mediador y el objeto, bajo los significados de representación. Su problema a tratar es el contenido, lo que debe ser diseñado. ¿Cuál es el posible tema a tratar del diseño?

La división de Peirce para el aspecto del objeto desde esta área es la clasificación de Índice, Icono y Símbolo.
  • Índice: Signo que transporta la realidad con una relación causal o directa hacia el objeto.
  • Icono: Signo que imita o muestra el objeto y que muestra al menos un atributo en común con él.
  • Símbolo: Signo que no muestra el objeto, es independiente, pero lo representa de manera arbitraria.

Los signos con características pictóricas como lo son los pictogramas pertenecen al grupo de los iconos, mientras que las letras e idiogramas, pertenecen al de los símbolos.

Pragmático: Sobre el uso de los signos con un propósito y efecto de representación. Se refiere a la intención, propósito y uso de los signos. ¿Qué propósitos tiene el diseño?

Peirce divide los signos en Rhema, Dicent y Argumento.
  • Rhema: Signo con posibilidades cualitativas, sin significado o propósito, no es falso ni verdadero.
  • Dicent: Signo actual, real. Es verdadero o falso.
  • Argumento: Signo bajo una ley, sólo es verdadero.
La realización de signos implica una intención definida, y en el caso de la información, tiene un propósito especial; por ello, los signos deben despertar cierto interés en los receptores para que participen en el acto comunicativo.

La pragmática se encarga de la evaluación psicológica y sociológica de los signos para su correcta aplicación, dado que, en cualquier forma de acción, sea buena o mala, existe el sistema del valor social, es decir sanciones sociales u opiniones públicas.

El diseño tiene diferentes funciones en situaciones especificas: la informativa, estética, económica y técnica. Juntas determinan el propósito de representación con dibujos y letras, teniendo como objetivo, la comunicación verídica de la información.

Para finalizar, Hanno Ehses menciona que para las áreas del diseño, “el desarrollo y la realización de la representación de la información debe ser claramente organizada, comprensible, significativa y apropiada. La comunicación del diseño trata sobre el diseño visual de la información en la que se debe alcanzar una comunicación efectiva durante el trayecto donde se aplica la fotografía, gráficos y tipografía y que considera aspectos informativos, estéticos, económicos y funciones técnicas.

OP. El acercamiento al correcto uso de los signos es algo que a mi punto de vista se adquiere con la práctica y el habito diario de la lectura y búsqueda de la información. Aún es algo que me cuesta mucho trabajo, pero que sé es determinante para mi profesión. Resulta muy interesante la conclusión del autor, puesto que la descripción que da es similar al trabajo que realizamos como diseñadores de información, a pesar de que se trata de una publicación del año de 1977.

Links...
Ehses, Hanno. A Semiotic Approach to communication Design. The Canadian Journal of Research in Semiotics, Vol IV No. 3, 1977.

sábado, octubre 07, 2006


6.1 El lector modelo
Umberto Eco

Para esta sesión los expositores fuimos Rafael y yo. Los puntos más destacados que tratamos en ella fueron los siguientes:

El papel del lector
  • El lector o destinatario debe actualizar (activar) una cadena de artificios expresivos.
  • El texto tiene elementos no dichos, gracias a esto el lector participa.
  • Todo texto o mensaje postula una competencia gramatical por parte del destinatario: términos, autores, temas, áreas.
  • Existen textos para ciertos lectores, con cierto conocimiento o experiencia en un área.
  • Existe una infinita interpretación.

Cómo el texto prevé al lector
  • La competencia del destinatario no coincide necesariamente con la del emisor.
  • Para descodificar un mensaje se necesita una competencia lingüística y circunstancial diversificada.
  • La estrategia para crear un texto requiere un previo conocimiento de las posibles interpretaciones y competencias de nuestro lector.
  • Prever un lector modelo capaz de cooperar en la actualización textual.
  • Elección de: una lengua, enciclopedia, léxico y nivel estilístico.
  • El texto contribuye a producir un lector modelo y una competencia.

Textos cerrados
  • Tipos de textos que va dirigido a un tipo de target, a alguien en específico. Tiene un enfoque específico y estimula precisamente algo.
  • No hay nada más abierto que un texto cerrado.
  • Valoración semiótica, análisis histórico y prejuicio cultural.
Textos abiertos
  • Son abiertos a una libre interpretación.
  • Establece un límite de vigilancia sobre la cooperación que el lector tiene, así mismo al momento de dirigirla y donde se deja una aventura interpretativa libre.

Uso e interpretación
  • La interpretación supone una dialéctica entre la estrategia del autor y la respuesta del lector modelo.
  • Un texto no es más que la estrategia que constituye el universo de sus interpretaciones, si no “legítimas”, legitimables.
  • Se deben fijar ciertos límites en textos abiertos y textos cerrados.

Autor y lector como estrategias textuales
  • El Emisor y el Destinatario están presentes en el texto no como polos del acto de enunciación, sino como papeles actanciales del enunciado.
  • Autor Modelo y Lector Modelo como tipos de estrategia textual.

El auto como hipótesis interpretativa
  • El autor empírico formula una hipótesis de Lector Modelo.
  • También el lector empírico debe fabricarse una hipótesis de Autor deduciéndola de los datos de la estrategia textual.
  • Por cooperación textual debe entenderse la actualización de las intenciones que el enunciado contiene virtualmente.
  • La cooperación textual es un fenómeno que se realiza entre dos estrategias discursivas, no entre dos sujetos individuales.
OP. Cabe destacar que los puntos en este blog son sólo explicación de la interpretación que le dimos a las palabras del texto de Eco. Sin embargo, a pesar de la dificultad léxico que maneja, nos fue muy útil el saber que en cualquier acto de comunicación existe una cooperación por ambas partes.

Links...
Eco, Umberto. El Lector Modelo. Barcelona:
Editorial Lumen, 2000.

5.1 La lectura de la imagen
Vilches, L.

“La imagen es un texto”

En esta sesión la lectura trató los siguientes puntos:

Qué es un texto

La lengua es un sistema de signos o una semiótica, sobre todo a partir se su “fundación” por obra de Peirce y Saussure. Sin embargo ambas fundaciones de la semiótica son diferentes teórica y metodológicamente.

El desarrollo de los estudios de semiótica se han diversificado en dos: una semiótica estructuralista a partir de estudios franceses e italianos; y una semiótica pragmática dominada, dominada por el área anglosajona.

La semiótica estructuralista ha estudiado los componentes del signo así como su relación entre ellos. El plano del significante se convierte en plano de la expresión; y el plano del significado se convierte en plano del contenido.

Asumir la significación como un acto, que pone en movimiento, que une dos términos: significante y significado. El resultado de esta unión es el signo.

El valor del signo está determinado por su entorno, y este valor está colocado dentro de un contexto.

“La teoría del lenguaje se interesa por los textos, y su objetivo es indicar u n procedimiento que permita el reconocimiento de un texto por medio de una descripción no contradictoria y exhaustiva de ese texto” (Hjelmslev, 1968: 26-27).

La noción de texto se halla también ampliamente teorizada por la lingüística textual y la pragmática que lo han seleccionado como objeto de análisis.

El texto debe ser considerado como el medio privilegiado de las intenciones comunicativas. Es a través de la textualidad donde es realizada no sólo la función pragmática de la comunicación, sino también, donde es reconocida por la sociedad.

De ahí su carácter de proceso comunicativo, capaz de aceptar tanto los signos lingüísticos como los no lingüísticos. El texto es: “el trazo de la intención concertada de un locutor de comunicar un mensaje y de producir un efecto” (Schmidt, 1973).

La teoría del texto tiene como punto de partida el propio acto de comunicación.

Si se reconoce el texto como unidad de comunicación, la unidad pertinente en semiótica no es ni el signo ni la palabra, sino el texto. En un juego de actos de comunicación, los emisores y los destinatarios no producen palabras o frases, sino textos.

El texto es “una maquina semántico-pragmática que pide ser actualizada en un proceso interpretativo, cuyas reglas de generación coinciden con las propias reglas de interpretación” (Eco, 1979).

El texto, según Jakobson, viene después de la expresión oral; es decir, del discurso. El texto designa la globalidad de la cadena lingüística y determina grandes unidades. El discurso es una unidad lingüística que se deriva de la unidad máxima que determina el texto.

Texto tiene una función delimitativa; funciona como un corpus de análisis. Puede utilizarse en el sentido de un filme-texto, una fotografía-texto. Toda la obra de un autor podría ser vista como texto, como corpus.

Este modo de trabajar sobre el texto, al que se denomina también textualización, supone una detención del proceso continuo de un discurso para “desviar” su complejidad hacia la manifestación.

La unidad de los elementos situados en el interior de un texto es una propiedad semántica global de los mismos y recibe el nombre de coherencia. Esta permite saber de qué cosa se está hablando o, en el caso de la imagen, qué cosa se está percibiendo o leyendo.

La coherencia textual en la imagen es una propiedad semántico-perceptiva del texto y permite la interpretación (la actualización del destinatario) de una expresión con respecto a un contenido, de una secuencia de imágenes en relación con su significado.

La coherencia en el campo de la imagen tiene dos ejes que forman parte de un modelo de análisis textual. Los problemas que suscita la semántica referencial pueden ser estudiados a la luz de la teoría del iconismo, que permite el análisis de la imagen en su relación con la realidad. El otro eje, lo constituye el campo semántico o el estudio de la forma del significado.

La noción de coherencia textual no puede ser entendida si la noción de competencia discursiva del lector de la imagen. Sin ella no es posible distinguir entre un texto que tiene una unidad y otro de partes dispersas.

Desde el punto de vista de la lectura de la imagen, un texto puede describirse como una unidad sintáctico/semántico/pragmática que viene interpretada en el acto comunicativo mediante la competencia del destinatario. Hablar de un tipo de texto modelo equivale representarlo como un conjunto de niveles estructurales que son concebidos como estadios locales ideales de un proceso de generación y de interpretación.

Un tipo de modelo textual pertinente al análisis de la imagen en el contexto de la comunicación de masas debe contar con por lo menos cinco niveles: 1)Nivel de la materia de la expresión (o nivel físico de la expresión). 2) Los niveles propiamente textuales de la imagen o isotopías visuales. 3) Los aportes de la teoría de la enunciación y la teoría del discurso. 4) Las estructuras narrativas. 5) Los niveles de género.


Niveles productivos del texto visual

1. Nivel de producción material de la imagen
Producción de la imagen se limita a manipular materiales visuales como colores, tonos, líneas y formas todavía no significantes. Es la manifestación material de un texto visual antes de que la sustancia pueda producir una forma concreta de lectura.

2. Elementos diferenciales de la expresión
Pueden estudiarse los trazos diseñados, los códigos de reconocimiento de las marcas sintácticas y gráficas, tales como el punto, la línea, el círculo, el triángulo. En el caso de la imagen cinética habría que distinguir los diferentes ejercicios de ángulos y movimientos mecánicos que realiza la cámara cinematográfica o de video.

3. Niveles sintagmáticos
Sería el caso de trabajar con la imagen separándola del texto verbal o escrito como en el caso de la tira cómica. También se dan las diversas figuras iconográficas dentro del cuadro de una fotografía o pintura. Sintagmas tales como las proporciones espaciales dentro de una fotografía, o los diversos tipos de perspectivas espacial, las diferentes escalas en que pueden ser representadas personas o regiones geográficas.

4. Bloques sintagmáticos con función textual
Sistemas de puesta en escena en un mismo filme, tipos de montajes por secuencias, sistemas gestuales como caracterización. Diversas formas narrativas del filme que dependen de la cronología temporal, de las relaciones de duración entre la cámara y el acontecimiento narrado, los diversos enfoques o puntos de vista del realizador delegados en los personajes.

5, Niveles intertextuales
Las transcripciones estilísticas y retóricas son reactualizadas aquí. La reactualización de imágenes-mitos, de figuras-litúrgicas o mágicas en sociedades modernas.

6. El mecanismo del tópico
Mecanismos de coherencia, tanto productivos como interpretativos. Es el trabajo de hipótesis y abducción de un lector o destinatario. El tópico se halla desde el lado textual, funcionando como un mecanismo de reproducción de el guión.

Estas funciones son verdaderas estrategias de actualización y van desde los simples códigos (expresivos, estilísticos, sintácticos, retóricos, de significado) hasta los aparatos de reproducción o interpretación del suspense, el del interés, del miedo, de la emoción, etc. Funciona, también, como marca fija de secuencias o sintagmas narrativos amplios como marca inicial, intermedia, final, y puede ser sintáctica, semántica o/y pragmática.

7. El género como mecanismo macrotextual
Es la actualización, precisa determinada, de una gran superficie de textos visuales caracterizados por un género determinado. El género funciona como dispositivo de actualización independiente de la superficie textual donde aparece.

8. Tipologías de géneros
Son verdaderos mecanismo de funcionamiento social de la comunicación de masas. En este nivel deberían estudiarse los diversos aspectos de la estrategia comunicativa de los géneros: los sistemas de comunicación económicos, ideológicos, estéticos, los condicionamientos políticos, geográficos, tecnológicos.


Coherencia del texto visual

Analizar la organización lógico-semántica de las isotopías que aseguran la coherencia tanto en el plano de la expresión como en el del contenido.

En el concepto de isotopía se distinguen dos momentos teóricos bien definidos: el primero, se refiere a la iteratividad en una cadena sintagmática de los clasemas que aseguran al discurso enunciado su homogeneidad. En este plano dos figuras sémicas pueden ser consideradas como la unidad mínima que permite construir una isotopía. En un segundo momento, el concepto de isotopía ha sido ampliado desde la unidad clasema al de categorías sémicas. Estas pueden ser temáticas –o abstractas– y figurativas. A partir de esta distinción se funda la oposición entre la componente temática y la componente figurativa, donde se pueden distinguir las isotopías temáticas situadas en un nivel profundo y según un recorrido generativo de las isotopías figurativas, como subyacentes a las configuraciones discursivas.


Estructuras de la imagen

En el nivel de las isotopía mínima de la sustancia visual, se puede hablar de dos trazos pertinentes para caracterizar la materia de la expresión: espacialidad y color. Ambos trazos pertinentes son indispensables, no hay espacio (o forma) sin color y viceversa.

La unidad elemental de la imagen es la mancha, que está compuesta de espacio y color. La unidad intermedia de lectura se da cuando dos manchas se ponen en relación. Para que pueda haber diferencia entra ambas manchas, debe haber, además, subdiferencias de color; de valor; de materia o de grano. Existe también una variación significativa de la relación de dos manchas, y que se refiere a la oposición Alto-Bajo o a la oposición Derecha-Izquierda.

La interpretación del lector sobre la imagen no es un fenómeno exclusivamente perceptivo; también supone una competencia lingüística. Esto quiere decir que el acto de interpretación visual se realiza a través de la actualización por parte del lector de una competencia verbal.

El tipo de predicado que se haga sobre la proposición visual es posible gracias al contrato subyacente entre la instancia enunciativa y la instancia receptiva, entre emisor y destinatario de la imagen. No es la imagen sino el lector quien realiza la integración de la problemática de la verdad en el discurso visual.

La coherencia discursiva, en relación con la imagen, supone que se va más allá de la dimensión perceptiva para acceder a la dimensión cognoscitiva. La dimensión cognoscitiva de la imagen es posible porque a través del predominio del código de la semejanza perceptiva se da un contrato enunciativo donde participan ambos polos de la comunicación.

Ya en clase una vez explicada la lectura, se concluyó que “todo nos comunica, no se puede no comunicar”. Que el texto visual tiene distinta configuración de lectura, a diferencia de un texto escrito que es más lineal.

OP. El contenido del texto visual nos fue muy útil para poder analizar próximas lecturas como lo son “el lector modelo” de Umberto Eco, así como para ejemplificar puntos de la lectura con imágenes propiamente utilizadas por nosotros los diseñadores.

Links...
Vilches, Lorenzo. La imagen es un texto. La lectura de la imagen. Paidos: México, 1991.